¿Sabías que en España cada vez nacen menos niños?
En 10 años, la natalidad ha bajado un 27%. Y el número medio de hijos por mujer está muy por debajo del necesario para mantener la población. Un reto enorme para el futuro del país. #Demografía
La problemática del envejecimiento poblacional en España se evidencia a través de una brecha generacional persistente que se acentúa de manera significativa en las comunidades autónomas del norte peninsular, en las personas menos cualificadas, en sectores como la Administración pública, los niveles educativos más bajos y los grupos ocupacionales de niveles competenciales altos y bajos.
El envejecimiento poblacional en España es una situación evidente a través de múltiples indicadores, el cual supone un problema de calado y, por tanto, un reto para la sostenibilidad de la sociedad en su conjunto. Se trata de un fenómeno complejo y multicausal, que tiene al declive demográfico como uno de los principales vectores. La tasa de natalidad ha descendido de 9,11 nacidos por mil habitantes en 2013 a 6,61 en 2023, variando entre 8,30 de las madres españolas frente a los 16,05 de las extranjeras.
Asimismo, el número de hijos por mujer ha descendido también de 1,27 en 2013 a 1,12 en 2023, siendo igualmente menor entre las mujeres españolas (1,09) que entre las extranjeras (1,28) (INE, 2025a). Estas últimas cifras son un claro riesgo para la sostenibilidad poblacional teniendo en cuenta que serían necesarios al menos 2,1 hijos por mujer para garantizarla (Fundación BBVA-IVIE, 2019).
La consecuencia más notable de esta situación es una marcada brecha generacional en la sociedad española tanto a nivel general como en la población ocupada. Por ejemplo, en este último ámbito, el peso de las personas mayores de 50 años ha pasado del 23,8% al 31% en la última década, mientras que el de las personas menores de 30 apenas ha aumentado del 13,7% al 15%. Una situación que requiere un análisis detallado que estimule a la acción. Por tanto, el objetivo de este FP Análisis es estudiar dicha brecha en España y sus implicaciones desde tres bloques de indicadores clave que están conectados con la FP: el primero referido a la población general, a través del índice de envejecimiento; el segundo, referido a la relación entre la población potencialmente inactiva mayor de 64 años y la potencialmente activa (en edad de trabajar), a través de la tasa de dependencia de las personas mayores y; el tercero, referido a la población ocupada por niveles educativos, sectores de actividad y niveles o grupos ocupacionales.
En el análisis concreto de la población ocupada adoptamos la perspectiva analítica del envejecimiento y la brecha generacional desde dos perspectivas. La primera es la perspectiva del déficit de personas jóvenes, entendido como la diferencia numérica existente entre las personas ocupadas de mayor edad (de 51 a 64 años) y las más jóvenes (16 a 29 años). La segunda es una perspectiva inspirada en el índice de envejecimiento de la población, que indica el porcentaje de personas mayores de 50 respecto de las menores 30. Se trataría pues del índice de envejecimiento ocupacional o brecha generacional. Esta segunda perspectiva permite ver cuestiones que los números absolutos no permiten ya que muestra si la población ocupada de mayor edad supera a la población joven en términos relativos independientemente del tamaño poblacional de los territorios o de los sectores de actividad.
Estas dos perspectivas son necesarias ya que ofrecen una visión complementaria de la brecha generacional vista desde distintos ángulos de una misma realidad.
Finalmente, el análisis estudia las consecuencias de lo anterior en términos del peso de las oportunidades de empleo que se estima se van a producir hasta 2025 relacionadas con el remplazo generacional en los diferentes sectores de actividad. También identifica la masa crítica de jóvenes potencialmente activables para paliar el envejecimiento. Finalmente, se ven todas las implicaciones que tiene la crisis demográfica desde la FP, y su relevancia como palanca de atracción y aprovechamiento de talento.
1. Las comunidades del norte peninsular encabezan el índice de envejecimiento de la población, con Asturias con la mayor proporción de personas mayores de 64 años respecto a las menores de 16
Según datos definitivos del INE (2025), la población residente en España se situaba en 48.619.695 de residentes a 1 de enero de 2024, tras aumentar 4,6% respecto a la misma fecha de 2014. Dicho crecimiento se presenta, a pesar del declive demográfico, gracias al crecimiento de la población extranjera, la cual aumentó 39% en el mismo periodo.
Tabla 1. Evolución de la estructura básica de la población residente en España según colectivos (2014-2024)

Fuente: INE (2025).
Nota: Se presentan los datos definitivos proporcionados por el INE, estos son los datos de población a 1 de enero. Todos los datos correspondientes a 2025, son provisionales.
En este contexto, el índice de envejecimiento, esto es, el porcentaje que representa la población mayor de 64 años sobre la población menor de 16 años a 1 de enero de un año concreto (INE, 2025b), se situaba en España en el 142,4% en el año 2024, tras aumentar casi 30 puntos respecto a 2014. Esto indica un envejecimiento significativo de la población española ya que, por cada 100 personas menores de 16 años había 143 personas mayores de 64 años.
Este índice está encabezado por Asturias con el 257,3%, comunidad que ostenta también el mayor incremento desde 2014 (55,5 puntos), año en el que ya se ubicaba en la primera posición. Por debajo del valor estatal, en el año 2024 se encontraban las comunidades del centro, sur y este peninsular, más Navarra, las Islas Baleares y las ciudades autónomas. Únicamente en la Región de Murcia, Ceuta y Melilla el índice estaba por debajo de 100%, indicando un mayor número de personas jóvenes que de personas mayores de 64 años.
En el año 2033 (máximo año estimado por el INE) dicho valor se incrementará hasta el 190%. Por encima del valor estatal se encuentran la mayoría de las comunidades autónomas del norte, más Canarias y Extremadura. Para el año 2033, también se estima que Asturias continúe en la primera posición tras aumentar 100 puntos frente a 2024 (357%). Las estimaciones para Ceuta y Melilla seguirán siendo favorables.
Tabla 2. Evolución de índice de envejecimiento de la población general en España y sus comunidades y ciudades autónomas (2014-2024) y valor estimado a 2033

Fuente: Elaboración propia a partir del INE (2025)
Todos estos datos muestran una transición demográfica en España de gran calado, caracterizada por un cambio estructural de su población, que se explica por la caída continuada de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida, adelantado por generaciones del baby boom (Requena y Reher, 2011).
Asimismo, este cambio estructural de la población española es una constante a nivel estatal, aunque con destacadas diferencias territoriales como fruto de variables estructurales: densidad poblacional, oportunidades socioeconómicas, migración, políticas locales y dinámicas culturales (Damoun et al., 2025).
2. La tasa de dependencia de las personas mayores en España crece en los últimos años, situándose en el 30,8%.
Por otra parte, la tasa de dependencia de las personas mayores, esto es, el cociente de la población mayor de 64 años respecto de la población en edad de trabajar (en España de los 16 a los 64 años), representa la medida relativa de la población potencialmente inactiva sobre la potencialmente activa. De acuerdo con la medición estandarizada europea (Eurostat, 2025), hay una importante disparidad entre países. En España había en el año 2024 alrededor de 31 personas potencialmente inactivas por cada 100 potencialmente activas. Este valor está por debajo de la media de la UE 27 (33,9%) con Italia, Bulgaria y Portugal con las mayores tasas de dependencia (alrededor del 38%) y con Luxemburgo en la última posición (21,7%).
Tabla 3. Evolución de la tasa de dependencia de las personas mayores de 64 respecto a aquellas de 15 a 64 años en los países de la UE27 (2014-2024)

Fuente: Elaboración propia a partir de Eurostat (tps00198)
Notas: * estimación provisional; ** provisional; *** estimado
En España la realidad entre comunidades y ciudades autónomas es igualmente dispar. De nuevo, las comunidades del norte (más Extremadura) están por encima del valor estatal (31,3%) y las del centro, sur, este, Canarias y Baleares por debajo de la media. Asturias repite el mismo patrón del índice de envejecimiento encabezando la lista (45,8%), la variación respecto a 2014 (casi diez puntos) y el valor estimado a 2034 (56,5%). Además, cinco comunidades del norte peninsular (País Vasco, Cantabria, Galicia, Castilla y León y Asturias) igualan o superan la tasa de dependencia de las personas mayores de Italia, el país europeo con la tasa más alta (38,4%).
Tabla 4. Evolución de la tasa de dependencia de las personas mayores de 64 respecto a aquellas de 16 a 64 años en España por comunidades y ciudades autónomas (2014-2024)

Fuente: Elaboración propia a partir de INE (2025).
Nota: 2034 es el máximo año estimado por el INE.
El crecimiento progresivo estimado de la tasa de dependencia por envejecimiento en España a 2034 es uno de los principales desafíos estructurales que ha de afrontar España a corto, medio y largo plazo. Este fenómeno genera presiones crecientes sobre el mercado de trabajo, los sistemas de bienestar (pensiones, sanidad, cuidados) y el crecimiento económico. La mejora de esta situación requiere de múltiples esfuerzos y palancas de transformación tales como la generación de oportunidades socioeconómicas, de cualificación y empleo, inversión pública, conectividad, políticas locales, etc.
3. En España existe un déficit de casi 3,5 millones de personas menores de 30 años en la población ocupada para compensar el alto peso de la población mayor de 50 años
La población ocupada de 16 a 64 años en España ha cambiado de manera importante ya que ascendía a las 21.300.088 personas en 2024 tras aumentar un importante 24% respecto a 2014. La estructura de dicha población también ha tenido cambios importantes. El peso de las mujeres ha pasado del 45,2% al 46,5%. Asimismo, el peso de la población extranjera ha pasado del 11,9% al 17,6%. En este sentido cabe destacar que la población de origen extranjero ha superado la barrera de los 3 millones en 2024, tras aumentar un 74% respecto a 2014. A pesar de todo ello, el déficit de personas jóvenes en la población ocupada es bastante significativo, como se verá a continuación.
Tabla 5. Evolución de la población ocupada de 16 a 64 años en España (2014-2024) por nacionalidad y género

Fuente: Elaboración propia a partir de microdatos de la EPA (INE).
El déficit de personas jóvenes en la población ocupada se define como la diferencia numérica entre las personas mayores de 50 en la población ocupada y las menores de 30. En España ese déficit ascendía en 2024 a casi 3,5 millones de personas, tras aumentar casi el 100% en la última década. Esto quiere decir que las personas mayores de 50 años superan en casi 3,5 millones a las personas menores de 30. Dicho déficit prácticamente se ha duplicado a nivel estatal y ha aumentado en todas las comunidades autónomas, aunque de manera desigual. Ha aumentado de manera más pronunciada en las comunidades del sur y del este peninsular donde el índice de envejecimiento de la población ocupada no era tan pronunciado (porcentaje que suponen las personas mayores de 50 respecto de las menores de 30). Este es el caso de Andalucía (+252,4%), Castilla-La Mancha (+184%), Extremadura (+171,5%). Por el contrario, el incremento del déficit se ha producido en menor medida en comunidades del norte peninsular donde se partía de un índice de envejecimiento ocupacional mucho mayor, como en el País Vasco (+44,2%), Navarra (+54,7%) y Asturias (+58,7%).
Tabla 6. Evolución del déficit de personas jóvenes en la población ocupada por comunidad autónoma (2014 a 2024)

Fuente: Elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA
Notas: * Estos datos deben interpretarse con precaución debido a problemas de representatividad estadística.
Por otra parte, todas las comunidades autónomas presentan brecha generacional en la población ocupada, esto es, las personas mayores de 50 años suponen más del 100% de las menores de 30. Asturias es la comunidad autónoma con el mayor índice (314,8%), donde las personas mayores de 50 años triplican a las jóvenes. Dicha brecha está muy por encima de la media estatal (207,5%), tras aumentar casi 80 puntos en la última década. En general, este índice de envejecimiento es más elevado y ha aumentado más en las comunidades del norte peninsular, aunque el mayor aumento se ha presentado en Extremadura, donde ha pasado de 155% al 260,5%, situándose en la sexta posición en índice de envejecimiento de la población ocupada en 2024.
Gráfico 1. Evolución del índice de envejecimiento/brecha generacional de la población ocupada por comunidad autónoma (2014-2024) (habrá una barra vertical en el 100% del gráfico que indica dónde empieza a haber brecha)

Fuente: elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA
Notas: Ceuta y Melilla no se incluyen en el análisis dado que la representatividad estadística de los datos disponibles es limitada.
Por tanto, el déficit de jóvenes en España no es homogéneo, sino que se detectan marcadas diferencias regionales en su capacidad de regeneración poblacional. Aquellas comunidades autónomas con menor densidad demográfica (especialmente, en zonas rurales) y con una escasa atracción de migración muestran signos de vulnerabilidad persistentes (Damoun et al., 2025). Para revertir esta situación se requiere de políticas integradas de apoyo a la natalidad, de fomento de la cualificación e integración de las personas en edad de trabajar en el mercado laboral, de fortalecimiento de la inmigración activa y cualificada, etc. (Banco de España, 2023). En este sentido, el sistema de formación profesional es parte de la solución, principalmente, en términos de cualificación, inserción laboral y arraigo territorial.
4. El País Vasco lidera el índice de envejecimiento entre los ocupados con estudios de FP.
El envejecimiento laboral no distingue ni regiones ni niveles educativos: en todos los casos, hay más personas mayores que jóvenes en el mercado de trabajo. Esta brecha generacional supera el 100% en todos los niveles formativos, aunque con matices según el caso. El mayor envejecimiento se presenta entre las personas ocupadas cuyo nivel educativo máximo alcanzado no supera la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) (340%). Por el contrario, el menor envejecimiento se presenta entre los ocupados con FP (156%) y especialmente, entre aquellos con FP de Grado Superior (145%).
Sin embargo, el mayor envejecimiento entre los ocupados con FP se presenta en el País Vasco (263,4%), donde se agudiza de manera significativa en el Grado Medio (316,8%), seguido a gran distancia por el Grado Superior (249, 5%). Estos valores están muy por encima también de los valores estatales: 155,5%; 176,9% y 144,5% respectivamente. El País Vasco también lidera la brecha generacional entre las personas ocupadas poco cualificadas. En este caso, la brecha asciende de manera espectacular hasta casi el 900% frente al 340% del conjunto del Estado. Esto indica una presencia muy baja de personas jóvenes poco cualificadas en la población ocupada de dicha comunidad autónoma respecto a las de mayor edad.
Tabla 7. Brecha generacional de las personas ocupadas por nivel educativo y comunidad autónoma (2024)

Fuente: Elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA.
Notas: * Estos datos deben interpretarse con precaución debido a que la representatividad estadística es limitada.
Se presentan los niveles educativos cuyos valores son mayoritariamente significativos estadísticamente. Por ello se excluye a la FP de Grado Básico.
Ceuta y Melilla no se incluyen en el análisis dado que la representatividad estadística de los datos disponibles es limitada.
Por un lado, estos datos muestran que la FP es clave para el relevo generacional, y que los esfuerzos habrá que ponerlos en el Grado Medio donde hay una menor atracción de los jóvenes respecto a los de Grado Superior, lo cual va unido a los factores estructurales de infra y sobre cualificación del sistema (véase Observatorio de la FP). El declive demográfico hace que haya menos personas jóvenes a atraer a la FP. El reto de atraerles es significativo, aunque la atracción de personas extranjeras se ve como una oportunidad.
Por otro lado, la trayectoria de contratación de los sectores hace que tenga una mayor o menor de personas tituladas en FP, destacando el sector industrial que cuenta con una mayor proporción de personas con estas cualificaciones. Esto está alineado con un mayor envejecimiento de plantillas de FP en regiones con una mayor presencia industrial, como es el caso del País Vasco.
5. En la Administración pública las personas mayores de 50 años sextuplican a las menores de 30 años
La gran mayoría de los sectores productivos en España presenta déficit de personas jóvenes, es decir, las personas ocupadas mayores de 50 años superan en número a las menores de 30. En el año 2024, dicho déficit era más pronunciado en sectores de gran tamaño como la Administración pública (O) (542.449), la Industria manufacturera (C) (417.349) o el Comercio y reparación de vehículos (G) (367.096). Sin embargo, el mayor crecimiento de dicho déficit respecto a 2014 se ha presentado en Otros servicios (S) (478,8%); Comercio (G) (477,2%) y Construcción (F) (216,7%).
Tabla 8. Evolución del déficit de personas jóvenes (menores de 30 años) respecto de las personas mayores en la población ocupada en España por sectores de actividad CNAE letra (2014 a 2024)

Fuente: elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA
Notas: * Estos datos deben interpretarse con precaución debido a una representatividad estadística limitada.
En lo que respecta al índice de envejecimiento/ brecha generacional, la gran mayoría de los sectores de actividad en España presentaban en 2024 una brecha generacional prominente (muy superior al 100%), la cual ha aumentado respecto a 2014 en la mayoría de los casos. El caso más extremo se presenta de nuevo en la Administración pública (CNAE O), con una brecha del 690%, esto es, 690 personas mayores de 50 años por cada 100 menores de 30. Dicha brecha ha aumentado casi 200 puntos respecto a 2014 (499,7%). En segundo lugar, se encuentran las Actividades de los hogares como empleadores (T) con una brecha de 481% en 2024, tras aumentar casi 240 puntos respecto a 2014 (244,1%). Dicho sector ha sido el que ha experimentado un mayor aumento en este indicador. Por el contrario, en cuatro sectores la brecha ha disminuido: Energía eléctrica (D) (-18,5 puntos), Educación (P) (-18,8 puntos), Actividades sanitarias (Q) (-31,9 puntos) y Actividades financieras (K) (-35,3 puntos). A pesar de ello, la brecha en dichos sectores supera el 150%.
En contraste, solo tres sectores no presentaban envejecimiento o brecha generacional (están por debajo del 100%) ya que las personas jóvenes superan a las mayores, estos son: Actividades recreativas y culturales (R) (73,2%); Información y comunicaciones (J) (79,7%) y Hostelería (94%). Sin embargo, en el primer caso, la diferencia entre personas jóvenes y mayores disminuyó 2,4 puntos respecto a 2014.
Gráfico 2. Evolución de la brecha generacional de la población ocupada (personas mayores de 50 respecto a menores de 30) por sector de actividad (CNAE letra) (2014-2024) (habrá una barra vertical en el 100% del gráfico que indica dónde empieza a haber envejecimiento/brecha)

Fuente: elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA
Notas: los datos del sector B deben interpretarse con precaución debido a la baja representatividad estadística.
Estos resultados indican dinámicas generacionales muy diferentes entre sectores productivos. El atractivo de los sectores entre las personas jóvenes parece tener un rol importante. Los sectores vinculados a la tecnología o las actividades recreativas y culturales son un ejemplo de sectores más atractivos entre dicho colectivo. Por el contrario, sectores como la Administración pública, pueden ser atractivos, pero cuentan con unas dinámicas de vinculación de personas menos flexible que en el resto de sectores, lo que propicia su envejecimiento. El sector industrial puede estar entre los sectores menos atractivos para las nuevas generaciones, lo que requerirá actuaciones importantes para su atracción y fidelización.
6. La brecha generacional es menos pronunciada entre la población ocupada con FP de Grado Superior respecto a la media en todos los niveles educativos
El análisis de la brecha generacional por nivel educativo en los diferentes sectores de actividad indica que la mayor brecha se encuentra entre las personas cuyo máximo nivel educativo no supera la educación secundaria obligatoria (339,5%) la cual es superior a la del conjunto de niveles educativos en todos los sectores de actividad (207,5%). La brecha generacional es persistente en este nivel educativo incluso en los tres sectores en los que no hay brecha generacional a nivel global: Hostelería (I) (151,4%), Información y comunicaciones (J) (151,5%) y Actividades recreativas y culturales (R) (157,2%). Dichos sectores cuentan con un mayor peso de personas menores de 30 años respecto a las mayores de 50, excepto entre aquellos poco cualificados, donde las personas mayores superan a las jóvenes.
Por el contrario, la brecha generacional está presente, pero es menor entre las personas ocupadas con FP respecto a la del conjunto de niveles educativos, especialmente, entre aquellas con FP de Grado Superior, donde es inferior a la brecha media de todos los sectores. En el caso del Grado Medio, la brecha generacional es menor a la del Grado Superior únicamente en Construcción (F) (211,8%), Industria manufacturera (C) (141,9%), Comercio (G) (112,5%) y otros Servicios (S) (120,8%).
Tabla 9. Brecha generacional de la población ocupada en España por sector de actividad CNAE Letra según nivel educativo (2024)

Fuente: elaboración propia a partir del Observatorio de la FP e INE-EPA
Notas: * Estos datos deben interpretarse con precaución debido a problemas de representatividad estadística. Se presentan los niveles educativos y sectores cuyos valores son mayoritariamente representativos estadísticamente. Por dicha razón no se presentan datos para la FP de Grado Básico.
En términos generales, la menor brecha generacional entre las personas ocupadas con FP puede verse influida para una acceso más ágil y directo de las personas que cursan Formación Profesional al mercado laboral, lo cual puede deberse también al rol facilitador de la FP Dual en esta rápida transición y posiciona a la FP con una manera de ralentizar el envejecimiento ocupacional.
Desde la perspectiva de la FP, no solo es importante conocer el nivel de envejecimiento en términos de reemplazo, sino también de expansión desde el propio envejecimiento. Hay actividades económicas que van a crecer como resultado del envejecimiento y que tienen una vinculación estrecha con la FP, como es el caso del mundo de los cuidados y de sus profesionales. En España hay unas 638.000 personas que cuidan de personas dependientes mayores de 70 años u otro tipo dentro del hogar y 920.000 que lo hacen fuera del hogar. Son las mujeres las que se encargan principalmente de esta tarea: el 57% de las personas cuidadoras dentro del hogar son mujeres, porcentaje que asciende hasta el 60,6% en el caso de los cuidados fuera del hogar (Pérez Díaz et al., 2024). Su nivel formativo se vincula a cualificaciones de FP en teoría, aunque en la práctica es un entorno laboral poco cualificado, que requiere de una mayor profesionalización en clave de FP (Vicente et al., 2023).
7. Los sectores de Hostelería, Información y comunicaciones y Actividades recreativas y culturales son los únicos que no presentan brecha generacional de las personas ocupadas ni entre las personas con FP
En 2024, la proporción de personas ocupadas con estudios de FP mayores de 50 años respecto de las menores de 30 años supera el 100% (presentaban brecha generacional) en todos los sectores de actividad, excepto en Hostelería, Información y comunicaciones y Actividades recreativas y culturales. En los sectores donde las personas mayores con FP superan a las jóvenes, dicha brecha ha aumentado considerablemente en 2024 respecto a 2014. El ejemplo más dramático se observa en la Administración pública donde la brecha ha pasado del 289% al 476%, con 188 puntos porcentuales de diferencia. Un aumento similar se observa en el sector de las Actividades de los hogares como empleadores (187 puntos). Por el contrario, el sector de Actividades Inmobiliarias es el único sector en el que se ha reducido la brecha generacional entre las personas con FP, pasando de 187% en 2014 a 153% en 2024.
Gráfico 3. Evolución de la brecha generacional de las personas ocupadas con FP por sector de actividad (CNAE letra) (2014-2024) (habrá una barra vertical en el 100% del gráfico que indica dónde empieza a haber brecha)

Fuente: elaboración propia a partir del Observatorio de la FP y EPA(INE).
Notas: Los datos de los sectores B, D, E y L deben interpretarse con precaución debido a baja representatividad estadística.
A pesar de que el colectivo de personas ocupadas con Formación Profesional presenta la menor brecha generacional en comparación con el resto de niveles educativos, presenta también una importante brecha generacional en la mayoría de sectores de actividad. Esto supone un reto de relevo generacional en el conjunto de la FP dado que la brecha generacional se presenta tanto dentro de los sectores típicamente vinculados a la FP como en aquellos más vinculados a otros niveles educativos.
8. El grupo ocupacional de artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras presenta el mayor déficit de personas jóvenes (alrededor de 500 mil), mientras que el de Directores y gerentes presenta el índice de envejecimiento más elevado (más de 1000%)
Todos los grupos ocupacionales de la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) (sin tener en cuenta las ocupaciones militares) presentan déficits de personas jóvenes. Este fenómeno asciende a casi a medio millón de personas en el grupo de Artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, así como en el de ocupaciones elementales. Sin embargo, el grupo de trabajadores de servicios de restauración muestra el aumento más significativo en la última década (451,8%), al pasar de 85.989 a 474.463 personas de diferencia.
Tabla 10. Evolución del déficit de personas jóvenes (menores de 30 años) respecto de las personas mayores en la población ocupada en España por grupo ocupacional CNO un dígito (2014 a 2024)

Fuente: Elaboración propia a partir de microdatos de la EPA (INE).
Asimismo, en todos los grupos ocupacionales existe una brecha generacional, ya que el índice de envejecimiento supera el 100%. En 2024, en el conjunto de los grupos (excluyendo ocupaciones militares), existían alrededor de 210 personas mayores de 51 años por cada 100 personas menores de 30 (208,3%) tras aumentar 34 puntos respecto a 2014. La brecha generacional más elevada a nivel de grupos ocupacionales se presentaba en el grupo de Directores y gerentes (1.178,4%), tras aumentar más de 350 puntos. Dicho grupo está vinculado teóricamente tanto a los estudios universitarios como a la FP de Grado Superior. Aunque alcanzar una posición de este nivel requiere años de experiencia y de formación, la brecha es muy significativa. El segundo grupo con mayor brecha es el (6) Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero (vinculado teóricamente a la FP de Grado Medio), muy por debajo del grupo 1, pero con una brecha bastante relevante (485,4%) que ha aumentado solo 42 puntos respecto a 2014. Por el contrario, la brecha está por debajo de la media, pero sigue siendo relevante en tres grupos: (3) Técnicos y profesionales de apoyo (164,5%), grupo teóricamente vinculado a la FP de Grado Superior cuya brecha ha disminuido 12 puntos; (2) Técnicos y profesionales científicos e intelectuales (162,1%) grupo vinculado a los estudios universitarios, cuya brecha ha disminuido 37 puntos; y (5) Trabajadores de servicios de restauración (154,2%), grupo vinculado a la FP de Grado Medio, cuya brecha ha aumentado 43 puntos respecto a 2014.
En suma, los datos muestran que, a nivel de grupos ocupacionales, no se aprecia un patrón claro de envejecimiento, ya que existen grupos tanto de alto como de bajo nivel competencial en niveles altos y menos altos de envejecimiento.
Gráfico 4. Evolución de la brecha generacional en España en cada grupo ocupacional de la CNO a un dígito (2014-2024)

Fuente: Elaboración propia a partir de microdatos de la EPA (INE)
9. Debido al envejecimiento de la población ocupada, el 81% de las oportunidades de empleo en España en la próxima década serán por remplazo
En la próxima década se estima que, de media, en España se generarán aproximadamente 1.100.000 oportunidades de empleo cada año. De estas, alrededor de 890.000 corresponderán a oportunidades que se generen por el remplazo de las personas que salen del mercado laboral, principalmente por jubilación. Esto representa el 81% de las oportunidades e indica que la gran mayoría de las oportunidades estarán ligadas al envejecimiento de la población ocupada en España. Sin embargo, la realidad en los diferentes sectores de actividad es muy diferente. En el sector primario prácticamente todas las oportunidades de empleo serán por remplazo, las cuales, además, compensarán la contracción que experimentará el sector en términos de empleo. Otros sectores donde, en promedio, las oportunidades por remplazo superarán ampliamente las oportunidades por expansión son las Industrias extractivas (129%), las actividades sanitarias (112%), la Administración pública (101%) y Otros servicios (100%). Por el contrario, existen sectores menos envejecidos en los que, además, se generarán oportunidades por expansión. En este sentido, destaca el sector de Información y comunicaciones en el cual, el 59% de las oportunidades de empleo anuales serán por remplazo. Aunque dicho sector es el que tiene menor peso de oportunidades por remplazo, tal porcentaje es relevante.
Tabla 11. Promedio anual de oportunidades de empleo totales y por remplazo en España para el (periodo 2025-2035) y peso de ocupados mayores de 50 años de FP respecto al total de ocupados con FP (2024) por sector CNAE letra

Fuente: elaboración propia a partir de Observatorio de la FP y Cedefop Skills Forecast.
Nota: Este dato se debe interpretar con precaución debido a que su representatividad estadística es limitada.
Por otra parte, no existe un patrón claro respecto al peso de las oportunidades de empleo por remplazo en los diferentes sectores y el peso de las personas con FP mayores de 50 años del total de ocupados con FP, es decir, que se jubilarían durante los próximos 15 años. Esto sugiere que las oportunidades globales por remplazo pueden o no estar altamente asociadas a un mayor peso de las personas mayores con FP en un sector concreto. Por ejemplo, en el sector de Suministro de agua (E) se presenta uno de los pesos más bajos de oportunidades por remplazo (60,6%), pero un peso alto de personas mayores con FP (33,4%). Sin embargo, es posible que esas oportunidades de empleo por remplazo estén vinculadas en cierto grado al envejecimiento de las personas con estudios de FP. Lo que sí es evidente que hay más sectores con alto peso de oportunidades de empleo por remplazo (superiores a la media) con alto peso de personas mayores entre las personas ocupadas con FP.
Estas estimaciones del mercado laboral español muestran la gran vulnerabilidad demográfica de nuestro territorio, economía y sociedad, en la medida en que se tiende hacia una estructura poblacional invertida, con más personas cercanas a la edad de jubilación que personas jóvenes en edad de trabajar (Banco de España, 2023).
10. Existe alrededor de un millón de jóvenes potencialmente activos en el mercado laboral para atenuar la brecha generacional
Tabla 12. Número de personas jóvenes desempleadas y que no estudian ni trabajan en España, por nivel educativo (2024).

Fuente: Elaboración propia a partir de microdatos de la EPA-INE
Notas: Las personas jóvenes con otras formaciones postobligatorias profesionalizantes no se desglosan en la tabla dado que la representatividad estadística es limitada.
Asimismo, es relevante prever los jóvenes que no se insertan en el mercado laboral, pudiendo ser por diferentes motivos: continúan estudiando o no encuentran un empleo en su zona o no quieren estudiar ni trabajar, etc. En este sentido, en España había en 2024 casi 864.000 personas jóvenes desempleadas de 16 a 30 años, siendo la tasa de desempleo para dicho rango de edad del 19,5%. Esto significa que aproximadamente uno de cada cinco jóvenes en este rango de edad estaba desempleado. Esta suma aumenta cuando se tienen en cuanta los jóvenes que no estudian ni trabajan (NINI), la cual ascendía en 2024 a 952.433 personas. Aunque hay jóvenes desempleados y que no estudian ni trabajan procedentes de todos los niveles educativos, destacan a aquellos cuya nivel educativo no supera la Educación Superior Obligatoria (ESO). En el caso de los desempleados, suponen casi 322.000 (37,3% del total), mientras que en el caso de aquellos no estudian ni trabajan suponen alrededor de 486.000 personas (51%).
Estos datos indican que hay una proporción de la población joven que puede incorporarse a la población activa, como una medida para abordar el envejecimiento de la población ocupada. También es relevante contar con la población procedente de otros países que puede nutrir el mercado laboral, siempre que haya procesos de capacitación, homologación de capacitación, reconocimiento de la experiencia laboral y programas de inserción laboral. En 2024, el 17,6% de la población ocupada en España era extranjera, habiendo aumentado 5,7 puntos respecto a 2014.
En todos estos casos, la FP juega un papel clave, tanto para cualificar a los jóvenes para que puedan insertarse en el mercado laboral, como recualificando a los adultos para que se adapten a las necesidades del mercado, evitando así colectivos clave en situación de inactividad.
Conclusiones.
Este análisis permite concluir que el envejecimiento de la población española tanto general como ocupada es muy relevante debido a múltiples factores. Entre estos factores destaca el descenso de la natalidad como causa generalizada. Sin embargo, a esto se añaden otros factores como pueden ser las migraciones internas entre territorios por parte de las personas jóvenes en búsqueda de oportunidades educativas y/o laborales. De manera muy destacada emerge también el importante número de jóvenes que no participan de manera activa en el mercado laboral y que agravan la situación generada por el declive demográfico, en la población ocupada.
El último informe de la OCDE sobre el panorama del empleo 2025 plantea que esta problemática del envejecimiento radica también en el desaprovechamiento y una gestión inadecuada de las personas mayores de 65 que se encuentran bien de salud y que quieren continuar en la población activa (OECD, 2025).
Las consecuencias del envejecimiento se observan claramente en todas las comunidades autónomas, en todos los niveles educativos, en todos los grupos ocupacionales y en prácticamente todos los sectores de actividad. A nivel regional, destaca el alto envejecimiento de las comunidades autónomas del norte peninsular tanto a nivel estatal como europeo. Sin embargo, el aumento significativo del déficit de personas jóvenes en el centro y sur peninsular muestra un fenómeno generalizado que se ve amortiguado en aquellas zonas con mayor presencia de inmigración (CES, 2019).
En lo que respecta a los niveles educativos en la población, el índice de envejecimiento es relevante en todos ellos. Sin embargo, destaca, por un lado, el gran peso que tienen las personas mayores entre aquellas personas ocupadas poco cualificadas lo cual sugiere un descenso de la baja cualificación entre las personas jóvenes ocupadas. Por otro lado, el índice de envejecimiento entre las personas con FP es el menor del mercado laboral, especialmente de aquellas con FP de Grado Superior, aunque está aumentando también en este nivel clave para la economía y la sociedad.
A nivel sectorial, se evidencia claramente un envejecimiento generalizado, aunque muy dispar en los diferentes sectores. Sin embargo, destaca que solo en tres sectores las Actividades recreativas y culturales, Información y comunicaciones y Hostelería son los únicos sectores donde las personas menores de 30 años superan a las mayores de 50. Todo ello se agrava cuando se analiza el impacto del envejecimiento de la fuerza laboral en términos de productividad, ya que algunos estudios apuntan a que reduce la productividad entre 0,2–0,4 puntos porcentuales al año en países desarrollados (Aiyar et al., 2016).
En general, cierta brecha generacional es esperable teniendo en cuenta que un porcentaje importante de personas jóvenes extiende cade vez más el periodo de formación, lo cual retrasa el acceso al mercado laboral, quizás como una medida de evitar la precariedad laboral que está cada vez más presente en el entorno laboral de los jóvenes.
El aumento del peso de la población ocupada de mayor edad depende directamente del descenso de la población de mediana edad que no ha podido ser compensado o amortiguado por un incremento de la población joven. Por tanto, la población joven tiene que crecer, como mínimo, al mismo ritmo que la población mayor para compensar este envejecimiento.
Finalmente, la situación identificada supone un reto muy relevante para cubrir las oportunidades de empleo por remplazo que se van a generar en el mercado laboral español en la próxima década y, por tanto, para la sostenibilidad del sistema productivo.
Actuaciones clave para el abordaje del reto demográfico: la FP como factor clave
Existe un déficit de al menos 3,4 millones de personas jóvenes en la población ocupada para compensar el peso de los mayores de 50, que puede agravarse si no se aprovecha el potencial del talento joven, las capacidades del talento sénior (OECD, 2025) y no se atraen y capacitan personas de otros países. Esto es de suma importancia porque este desajuste poblacional reduce la capacidad del sistema para asegurar relevo generacional, innovación, y sostenibilidad contributiva.
En este sentido, la educación es clave para mitigar el envejecimiento de la población ocupada debido a las mejoras que supone en la productividad de una población activa cada vez más reducida (Lee y Mason, 2021). La Formación Profesional, por tanto, tiene un papel clave tanto para la formación de la población ya ocupada como de aquella potencialmente activable. Así, la Formación Profesional supone oportunidades para abordar la brecha generacional analizada en varios ámbitos:
• La FP como catalizador del talento existente
Con el afán de evitar que personas en edad de trabajar tengan barreras para entrar al mercado laboral, la cualificación y recualificación es de gran relevancia. Se trata de que colectivos potencialmente activables (personas desempleadas, ninis, mujeres, etc.) puedan incorporase al mercado laboral con una cualificación adecuada. De esta manera, se aprovecharía todo el potencial laboral que ya existe en nuestro territorio. Asimismo, esta vía es clave para aprovechar el talento sénior que ha salido ya o que está cerca de salir del mercado laboral y que se encuentra en condiciones y disposición de mantenerse laboralmente activa (OECD, 2025). La actualización de sus cualificaciones a través de la FP es clave para su contribución laboral.
• La FP como arraigo al territorio
Las diferencias entre comunidades autónomas en términos de envejecimiento se reflejan también en la capacidad para atraer y formar jóvenes en FP. En zonas rurales, despobladas o con baja densidad poblacional, la FP puede contribuir a fijar población joven (por ejemplo, a través de programas duales vinculados al tejido empresarial local), desarrollar capital humano técnico (por ejemplo, esquemas híbridos online y presencial), sin necesidad de migración hacia polos urbanos, y revitalizar sectores tradicionales mediante nuevas competencias (digitalización, sostenibilidad, eficiencia energética).
• La FP como activadora de personas inmigrantes cualificables
Otro mecanismo crucial para contrarrestar la caída de la población activa autóctona es la incorporación de migrantes de diferentes edades. Sin embargo, muchos llegan sin reconocimiento oficial de sus cualificaciones. La FP, al ofrecer itinerarios cortos, certificables y orientados al empleo, se convierte en una vía eficaz de inserción sociolaboral rápida, que ayuda a reducir la distancia entre el talento joven y déficit de perfiles técnicos, así como a la disminución de la precariedad y de la exclusión laboral en colectivos vulnerables (Moso et al., 2025). Sin embargo, para tener un impacto significativo en el envejecimiento, las tasas netas de migración deben aumentar por encima de los valores de la serie histórica reciente (OECD, 2025).
• Priorización de profesiones de FP
Otra vía es promover el reemplazo en sectores críticos en la economía a través de la FP. Dada su flexibilidad, se podrían hacer apuestas en los distintos niveles territoriales para formar en aquellos ámbitos más estratégicos, de la mano de otro tipo de políticas como pueden ser de empleo, promoción económica, migración, natalidad, etc. Esta combinación de estrategias es clave dado que, por ejemplo, las políticas de natalidad tienen un poco impacto muy bajo en el corto plazo (OECD, 2025).
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